
Estos trastornos sexuales pueden producir incapacidad o malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
Se conoce también como “frotismo”, “frotage” y el pomicionismo. Esta conducta se da en sitios públicos donde prima la reunión de gran cantidad de personas y donde se puede estar muy cerca sin necesidad de una justificación, mas allá que la situación que convoca muchas veces el sujeto se excita con el tocamiento de los senos, los glúteos o los genitales, de alguien desconocido.
Tiene un carácter compulsivo, implica repetición y el sujeto que lo padece es incapaz de canalizarlo, controlarlo o desviarlo hacia otro tipo de comportamiento sexual u hacia otro tipo de estímulos que le generen igual o mayor placer. Aunque pueden incluir personas conocidas y que se presten voluntariamente, en la mayoría de los casos “la victima” es totalmente inocente de lo que esta sucediendo.
Consiste en la obtención de placer, de forma preferente o exclusiva, a través del frotamiento de los órganos genitales contra el cuerpo de una persona y sin el consentimiento de ésta. Este tipo de comportamiento no es preludio para la realización de ninguna actividad sexual posterior con la persona observada.
Los frotteurs o “froteristas” llevan a cabo este comportamiento en lugares públicos y concurridos, tales como el metro, el autobús, los conciertos o cualquier lugar donde haya público. La conducta típica consiste en acercarse a la víctima, normalmente niñas adolescentes, y apretar sus genitales contra ella, o toquetearla las nalgas y los pechos. Normalmente va acompañado posteriormente de una masturbación, ante el recuerdo de este tipo de situaciones, la cual se da en un escenario determinado donde el frotteur se siente cómodo y puede desfogar su ansiedad sexual sin ningún inconveniente. Este trastorno suele tener un carácter pasajero y se da con mayor frecuencia ente varones de 15 a 20 años de edad.
El frotteur disfruta del riesgo que implica la transgresión y la sorpresa de la victima en el caso que esta se haga consciente de lo que esta sucediendo, además el roce solo es una forma de excitación y el frotteur no se propone relacionarse sexualmente con la persona o ir mas allá del frotamiento o el manoseo furtivo.